Sonido activado
Sonido desactivado
09:47 | ¿No es tu hora local? Cámbiala!09:47 | ¿No es tu hora?
[Cancelar]
  
 
El Mallorca sigue sumando, ahora huele a Champions
El Mallorca se aferra al sueño de la Liga de Campeones acomodado en su fortín del Ono Estadi, donde ha conquistado catorce victorias, la última de ellas esta noche frente al Atlético Osasuna (2-0) con goles de Rubén González en la primera parte y del guineano Alhassane Keita, en el minuto 90.

El equipo balear sufrió para vencer a los pamplonicas, que pelearon hasta el final por un empate que les fue esquivo por la impericia de sus delanteros, incapaces de materializar alguna de las buenas ocasiones que dispusieron.

El Mallorca se aferra con uñas y dientes al único objetivo que puede darle un balón de oxígeno en su denodada batalla contra las penurias económicas y que no es otro que disputar una competición europea la próxima temporada.

Por eso, saltó al campo con la ambición de la que ha hecho gala todo el curso, sin importar la identidad del rival y sólo preocupado de amarrar los tres puntos. De esa manera, ha ganado doce de los catorce partidos disputados en el Ono Estadi, aunque el Osasuna no se lo iba a poner fácil, como quedó demostrado con su planteamiento, primando más la defensa que el ataque y sólo con un delantero en punta, Carlos Aranda.

El Mallorca dispone de una plantilla corta, por eso se notaron las bajas de Julio Alvarez, Iván Ramis, Mario Suárez y Gonzalo Castro, especialmente éste último. El uruguayo es dinamita pura en los metros finales y el equipo balear acusó su ausencia, pese al esfuerzo del futbolista que le sustituyó en la banda izquierda, Fernando Varela.

El reducto balear nunca ha sido cómodo para los pamplonicas, y tampoco lo fue durante muchas fases del partido. Los contragolpes que buscaron sin desmayo los hombres de José Antonio Camacho en la primera parte, brillaron por su ausencia, más que nada, por el control absoluto del balón que tuvieron los baleares.

La excepción a esa regla fueron la ocasión de Juanfran (min.18), que falló en un 'mano a mano' con el meta israelí del Mallorca Dudú Aouate, y un disparo envenenado del húngaro Krisztian Vadócz en la última jugada del primer tiempo.

El Mallorca se fue al descanso con el marcador a favor (1-0) tras el gol de cabeza de Rubén González, el ex central del Celta que está siendo decisivo en el tramo final de la Liga, ya que también fue el autor del gol del empate (1-1) en el campo del Zaragoza.

Antes, el conjunto insular dispuso de muy buenas ocasiones, la más clara (min. 10) con un doble remate del brasileño Felipe Mattioni y el centrocampista Borja Valero, que despejaron Ricardo en primera instancia, y Miguel Flaño, éste bajo los palos.

El equipo de Gregorio Manzano salió decidido en la segunda parte a ampliar distancias en el marcador, y el vasco Aritz Aduriz estrelló en el palo (min. 60) con Ricardo ya vencido.

El Osasuna, sin embargo, reaccionó y buscó el empate con ahínco. Sus jugadores pidieron penalti (min. 59) por una caída de Jorge Galán, que había sustituido al iraní Masoud Shojaei, aunque el colegiado desestimó esa petición. En el minuto 71, Aranda tuvo el gol en sus pies, tras una gran jugada de Juanfran, pero falló de manera incomprensible.

La ventaja mínima era un arma de doble filo para los "rojillos" -el Osasuna vistió completamente de blanco- y su juego se contagió de esa incertidumbre. Un centrocampista, Bruno China, sustituyó a un defensa reconvertido en extremo, Mattioni (min. 74) en los instantes en los que peor lo estaban pasando los mallorquinistas.

El Mallorca capeó el temporal ante un rival empeñado en amargarle la noche, al menos, hasta que apareció el guineano Alhassane Keita, veloz como el rayo y que acababa de sustituir a Borja Valero, para sentenciar el partido en el minuto 90.

Fuente: Ideal